La Blusa de Tlahuitoltepec vs Isabel Marant.

En meses anteriores hemos observado y discutido la controversia desatada por Isabel Marant y el plagio de la blusa de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca. Nuestra directora de impacto textil Claudia  Muñoz, comparte los diversos puntos de vista recolectados en distintos círculos de discusión y que motivan a entender y generar ideas para ir adelante superando este malentendido cultural entre el diseño contemporáneo artesanal y el patrimonio colectivo de los pueblos originarios.

MODA E INSPIRACIÓN.

Chicago, Junio 2015. La diseñadora de modas regiomontana Margarita Cantú  ( http://www.omorika.com.mx/ ) nos comparte una serie de fotografías del piso de moda en una de las departamentales más lujosas de Estados Unidos, Barneys. La famosa blusa pagiada de Tlahuitoltepec firmada por Isabel Marant sigue el curso del fenómeno de la moda conocido como el “trickle down” y se manifiesta a sus anchas en decenas de interpretaciones de blusas en finas mantas, linos y algodones con bordados evidentemente de inspiración étnica mexicana pero hechos en la India. No pasará mucho tiempo para que las versiones más económicas desciendan a tiendas como Anthropologie o Rapsodia, ampliamente conocidas por “inspirarse” en la riqueza y diversidad étnica de culturas de todo el mundo, siempre firmada por otras marcas y nunca reconociendo su verdadero origen. A este respecto Margarita Cantú, nos comenta:

“En el caso de la Tlahuitoltepec lo considero un plagio definitivamente por ser idéntica y sin dar crédito a quien se lo merecía. En el caso de su colección (Isabel Marant Primavera-Verano 2015), considero que puede tener un ángulo positivo si reconoce ante el mundo la riqueza cultural de nuestro país. De cualquier manera, debemos saltar de la confrontación ofensiva a la unión de fuerzas. La diseñadora francesa tiene el reconocimiento internacional y las artesanas mixes el talento ancestral, y esa fórmula puede ser muy benéfica para ambas”.

isabel marant blusa mexicana tlahuitoltepec

La inspiración cultural en el diseño data desde hace ya un par de siglos. Corrientes como el “chinoiserie” del siglo XVIII o el “japonismo” del siglo XIX vieron su auge en la moda a principios del siglo XX con interpretaciones  de diseñadores (siempre franceses), de gran renombre como Paul Poiret, Jeanne Lanvin, Jacques Doucet, entre otros; como una práctica casi colonialista que busca extraer inspiración de tierras exóticas queriendo mostrar su dominio y al mismo tiempo apropiándose del patrimonio cultural de los países conquistados o visitados.

Lo cierto es que esta práctica se convirtió en la base de la enseñanza del diseño de modas a finales del siglo XX y hoy en día seguimos celebrando a diseñadores de alta moda por sus “interpretaciones” de trajes tradicionales de todo el mundo sobre las pasarelas. En la actual exposición del Costume Institute del Metropolitan Museum de Nueva York, “China: Through The Looking Glass”, miles de visitantes admiran los impresionantes aparadores que ponen en evidencia la similaridad entre trajes antiguos y típicos de China en sus distintas épocas con los diseños contemporáneos de Tom Ford, John Galliano y Alexander McQueen.

China-Through The Looking Glass John Galliano y Coco Chanel
Imágenes de la exhibición China: Through The Looking Glass en el que se muestran las “inspiraciones” de trajes típicos del Imperio Chino por parte de diseñadores de renombre como John Galliano (izq) y Coco Chanel (der)

Con la proliferación de diseñadores, marcas y sobretodo la masificación de la moda en el siglo XXI, el mundo entero se convierte en un banco de imágenes gratuito para creativos de todo el mundo que, teniendo o no la posibilidad de viajar, se apropian día a día de formas, íconos y técnicas para satisfacer las necesidades de un mercado sediento de moda auténtica.

LA DENUNCIA.

Enero 2015. Susana Harp, cantante de música tradicional mexicana, denuncia desde su cuenta en twitter el plagio y venta de la blusa tradicional de Santa María Tlahuitoltepec en la tienda departamental Neiman Marcus, en Estados Unidos. Una nota enfurecida se esparció rápidamente por las redes sociales y pocos imaginamos que este caso sobresaldría de tantos otros que se denuncian constantemente. Pasaron exactamente 6 meses para que las autoridades de la comunidad dieran a conocer su pronunciamiento respecto al caso.

Mexico mixe vs isabel marant

Junio 5 2015. Pronunciamiento oficial de las autoridades de Santa María Tlahuiltotepec Mixe desde las instalaciones del Museo Textil de Oaxaca. La Investigadora del Centro INAH Oaxaca, Dra. en Antropología Social, María del Carmen Castillo, ha estado cerca de los mixes desde hace muchos años y, en entrevista, nos da una lectura más profunda sobre lo sucedido en dicho pronunciamiento:

“Los mixes como pueblo son bastante aguerridos, y dentro de ellos la comunidad de Tlahuitoltepec tiene una larga historia de lucha por la autonomía y el reconocimiento. Históricamente los ayuujk jää’y o mixes se autonombran “los jamás conquistados” y desde hace años han desarrollado y practicado un movimiento intelectual interno que promueve la comunalidad como forma de vida. Todas las decisiones del pueblo, la forma de tenencia de la tierra, el trabajo (el tequio), se hacen colectivamente.”

“Todo esto fue muy claro en el formato de la conferencia de prensa que aparentemente tuvo un retraso de meses con respecto a la primer denuncia de Susana Harp, pero que en realidad deja ver el tiempo que la autoridad comunitaria tomó para discutir la problemática del plagio de su blusa y pronunciarse públicamente. Todas las autoridades (municipales y agrarias) presentes en el pronunciamiento, quién habló primero, el trato reverencial y demás acciones, hicieron de este evento un encuentro lleno de simbolismos y cuya forma de organización sólo habla de la importancia del tema para la comunidad. Una parte de su patrimonio cultural, la blusa de Tlahuiltotepec, pasó de una propiedad colectiva a una privada y por alguien que ni siquiera es mixe.”

“Es importante hacer un reflexión sobre cómo desde otros conextos seguimos viendo a los pueblos indígenas como algo ajeno. Por un lado se espera que la comunidad mixe entienda y acepte el sistema del mercado moda occidental, pero por el otro no hay ni un solo intento por conocer su sistema y su cosmovisión, y esa indiferencia es una falta de reconocimiento de facto de su cultura y por ende de las muchas culturas que conforman nuestro país.”

“La blusa de Tlahuitoltepec lleva en sus bordados la identidad del pueblo mixe, que de pronto, una persona externa se apropie de ella y traslade contenidos que ignora a otra región del mundo para ser banalizada por la moda, es sumamente ofensivo.Y luego está la parte lucrativa por supuesto.”

“El pronunciamiento de Tlahui es un llamado a entender que hay otras formas de estar en el mundo y de ver la vida. Es un llamado para que la diseñadora Isabelle Marant reconozca y sepa esto y de este modo demuestre respeto por otras culturas. Me llamaron mucho la atención algunas preguntas y comentarios de los asistentes y periodistas en torno a los procesos legales para seguir el caso. Una vez más, los mixes no tienen porqué ceñirse a un sistema legal ajeno al suyo e insistieron en el reconocimiento de su concepto de propiedad colectiva como prioridad de respeto. Aunado a esto, acciones como registrar la blusa en los inventarios de la UNESCO tampoco es viable pues esto sería congelar sus diseños y no dejarlos vivir su propia dinámica cultural.”

“Los puntos específicos más valiosos del pronunciamiento de Santa María Tlahuitoltepec invitan (y exigen) a Isabelle Marant a disculparse y reconocer que el diseño de la blusa de su colección Primavera Verano 2015 pertenece a los mixes de Tlahuitoltepec. La invitan también a visitar y conocer la comunidad y a las mujeres que trabajan la prenda. Piden se suspenda de inmediato la fabricación de dicha blusa en el país ajeno a esta cultura e invitan a la sociedad civil y autoridades estatales y federales a trabajar en la legitimización del patrimonio colectivo de los pueblos indígenas.”

“Lo bueno de estos casos es que dan visibilidad al problema y ahora nos toca potencializar hacia lo positivo. En las cada día más comunes, prácticas universitarias, tanto de antropología como de diseño, que buscan acercarse a “otras” culturas deben existir códigos éticos que ¨practiquen” el diálogo y negociación en el trabajo, la convivencia y la colaboración. El que quiera trabajar diseños “inspirados” en pueblos indígenas que vaya y se involucre con las comunidades. Se deben plantear las estrategias para acercarse a ellas y que no se nos olvide que las prácticas deben ser recíprocas. Si vamos a acercarnos a sus sistemas, si vamos a acercarnos a un textil, hay que hacer un esfuerzo para conocer ese sistema y conocer las cosas que son importantes para él: el valor del trabajo, el valor de la reciprocidad, de la ayuda mutua, el compadrazgo, y no nada más llegar y “ah me gusta esto y me lo apropio”.

“El caso de la blusa de Tlahuitoltepec presenta una gran oportunidad para replantear en las escuelas de diseño las metodologías típicas de inspiración, las prácticas colonialistas de salir a viajar y recolectar muestras y traerlo de regreso. No existen temas de diseño social en los programas de diseño, y esto da para una materia, debiera ser un tema que se discuta en todas las escuelas ahora mismo. El mundo no es un banco de imágenes accesible para los diseñadores provenientes de países con poder. Los pueblos de muchas partes del mundo tienen acceso a información y plataformas donde conocen sobre estos plagios y alzan su voz, independientemente de que esta sea escuchada, la humanidad ante todo tiene la obligación de respetar.”

“En su parte positiva estos casos dan una visibilidad a los pueblos y sus culturas que ningún proyecto de gobierno ha podido lograr. También ha sido un caso que ha provocado la visibilización de otros “plagios” como el de los huaraches de la marca estadounidense Tom’s y cuestiona proyectos nacionales que operan bajo este modelo descaradamente como Pineda Covalín. Me parece una oportunidad para empezar a generar mesas de discusión a nivel nacional en donde la gente de las comunidades estén presente en primera fila y puedan dialogar con este gremio creativo en igualdad de condiciones”

EL DISEÑO MIXE

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Lo que la diseñadora francesa Isabelle Marant no sabe y no quiso saber, es que los bordados de la blusa mixe esconden símbolos de las cosas más importantes para la cosmovisión de este pueblo. La Dra. Castillo nos explica algunos de estos detalles:

El maguey está presente, es la base de las bebidas de sus rituales, del tepache y del pulque. Las mujeres lo raspan pidiendo permiso a la naturaleza y lo llevan a vender a Tlahui. Hay una olla de barro especial para preparar el tepache.

Otro motivo importante son los manojos de maíz, dispuestos en grupos de 20, como la numeración mixe. Estos manojos son llevados al cerro que también está representado en sus bordados. En los cerros vive el Rey Kontoy, su más importante líder espiritual, y el maíz es la base de su alimentación.

Hay estrellas o representaciones del sol que para los mixes es quien da dirección de hacia dónde sembrar, dónde servir los alimentos en la mesa, hacia dónde enterrar a sus muertos, etc.

“Los diseños mixes son un mapa que esconde un lenguaje, un simbolismo de su cultura, y para los no mixes puede ser sólo algo decorativo. Todo forma parte de su patrimonio biocultural que esta reflejado en sus textiles. Considerar sólo la parte estética o decorativa y apropiarse de ellas es muestra de arrogancia e indiferencia. Los ayuujk jää’y de Tlahuitoltepec son los que tienen y tendrán la última palabra.”

impacto reconoce la necesidad de reconocimiento y protección de los conocimientos y patrimonio cultural de los pueblos originarios. Como ONG, consideramos necesario poner ambos temas en la discusión legislativa a nivel regional, nacional e internacional y creemos que podrían ser una realidad en el mediano plazo. Creemos que estas acciones son algo necesario, y que la humanidad, tiene el deber de comprender y respetar si queremos compartir el bienestar entre todas las culturas.

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6 pensamientos en “La Blusa de Tlahuitoltepec vs Isabel Marant.”

  1. Muy interesante. Es muy importante recordar que a pesar de que no haya derechos de autor en la industria de la moda, desde 1993 la Organización de las Naciones Unidas otorga protección al conocimiento tradicional indígena a través de la Convención de la Diversidad Biológica. . .

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    1. Hola Valeria,
      Por el momento no hay ninguna ley que los proteja y es justo ése uno de los objetivos de continuar con esta discusión (Isabel Marant- blusa de Tlahuitoltepec), señalar la importancia del problema e invitar a instancias jurídicas estatales y federales para dar una solución legal. Por otro lado y como bien han pronunciado las autoridades Mixes, ¿por qué basarse sólo en el sistema jurídico “occidental” y no entender y respetar el sistema legal de propiedad colectiva que ellos manejan? ¿Por qué nos cuesta tanto respetar el patrimonio ajena si no hay una ley de por medio?
      Gracias por comentar.

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  2. Respeto mucho el conocimiento y apoyo de nuestras comunidades culturales, soy mexicano y amo a mi país, sus tradiciones y el factor humano que hace posible seguir siendo a costa de muchos un pueblo con profundas y muy fuertes raíces. Les felicito por preservar y defender a nuestra raza mexicana, llevando a las instancias necesarias los abusos y plagios. El respeto y la concordia serán siempre el camino a las buenas relaciones entre los individuos, sea cual sea su origen territorial.

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